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1 de septiembre de 2026
Entre hospitality, residencias, retail, espacios públicos y náutica, las colecciones de Penta cambian de escala y configuración, transformando la luz en un elemento capaz de definir la atmósfera de los interiores.
Una lámpara puede iluminar un ambiente, pero también modificar su percepción, acompañar sus volúmenes y convertirse en parte de su lenguaje. Es en esta relación entre objeto y arquitectura donde Penta Contract expresa una de las dimensiones más interesantes de la identidad de la marca. Residencias, hospitality, retail, espacios públicos y náutica se convierten en escenarios en los que lámparas de suspensión, apliques, lámparas de pie y de mesa adoptan diferentes escalas, ritmos y configuraciones.
Un lenguaje, múltiples contextos
Cambian las dimensiones, las funciones y la manera de vivir los espacios. También cambia el papel de la luz: puede concentrarse alrededor de una mesa, acompañar una zona de paso, crear un punto focal en un espacio de gran volumen o definir con discreción un área dedicada al relax.
La variedad de contextos Contract muestra así la capacidad de las colecciones Penta Light para adaptarse a diferentes lenguajes de interiorismo sin perder su identidad. Forma, proporciones, intensidad y posición contribuyen a la lectura del espacio, creando jerarquías visuales y estableciendo relaciones entre distintas áreas de un mismo ambiente.

La luz se convierte en ritmo
Es sobre todo en las lámparas de suspensión donde el paso del objeto a la composición se hace más evidente. Algunas lámparas Penta nacen como elementos autónomos. Sin embargo, a través de la repetición y la combinación, encuentran nuevas posibilidades expresivas.
Glo, diseñada por Carlo Colombo, parte de la pureza de una esfera de vidrio y construye su carácter a través de reflejos, colores y diferentes dimensiones. Agrupadas a distintas alturas, las suspensiones pueden transformarse en un espectacular punto focal. La solución resulta especialmente eficaz en vestíbulos, espacios hospitality y grandes superficies retail, donde la multiplicación de las esferas acompaña el desarrollo vertical del espacio y amplifica el juego de reflejos.
PH: Mr. Peter Baas and Ms Floor van Koert
Con Mom, el ritmo se vuelve más libre. Inspirada en las formas de los tradicionales jarrones de vidrio de Murano, la colección combina diferentes siluetas y tonalidades en composiciones donde volúmenes, alturas y colores construyen una identidad casi gráfica.

Un carácter que encuentra su expresión natural en espacios de convivencia y en interiores donde la luz puede introducir un acento decorativo más dinámico.
Materia, transparencias y reflejos
El diálogo con la arquitectura también pasa por la materia. Vidrios transparentes o ahumados, superficies espejadas y estructuras metálicas modifican la manera en que la luz se difunde y el cuerpo de iluminación se integra en el contexto.
En Wonder, delicados elementos de vidrio borosilicato pueden combinarse en diferentes tamaños, acabados y alturas.
El resultado son composiciones ligeras y verticales, especialmente adecuadas para acompañar mesas, mostradores o islas sin sobrecargar visualmente el ambiente.
La transparencia del vidrio permite que la luz emerja manteniendo una relación ligera con los materiales y volúmenes circundantes.
PH: Stéphane Berthe
Con Mom Glossy, en cambio, los acabados espejados en oro, negro y bronce reflejan colores, materiales y fragmentos del entorno, haciendo más fluido el límite entre la lámpara y el espacio. Las variantes Fatty, Tall y Slim también pueden utilizarse individualmente o reunirse en composiciones libres. Encuentran una ubicación natural en los interiores más sofisticados, donde las superficies brillantes y los materiales matéricos crean atmósferas de gran profundidad.

Del objeto a la composición
Cambiar de escala no significa necesariamente aumentar las dimensiones. A veces es la repetición de un signo esencial, o la relación entre distintos elementos, lo que construye una presencia más arquitectónica.
Feel, diseñada por Sara Moroni, combina varillas luminosas y discos textiles fonoabsorbentes en configuraciones que trabajan simultáneamente sobre la luz y el confort acústico. La posibilidad de articular dimensiones, colores y superposiciones la hace especialmente interesante para espacios públicos, lounges y ambientes colectivos. Aquí, la composición puede marcar el techo con un gesto gráfico y, al mismo tiempo, contribuir a crear una atmósfera más acogedora.
PH: Tomáš Dittrich
Un registro más íntimo caracteriza a Mamì, diseñada por Umberto Asnago. El módulo ovalado de vidrio soplado blanco recorre las distintas tipologías de la familia con una luz suave y difusa.
En zonas lounge, restaurantes y ambientes residenciales más íntimos, su figura acompaña el espacio sin dominarlo, privilegiando una luminosidad envolvente y un equilibrio medido entre vidrio y estructura.
Es precisamente el paso del elemento individual a composiciones más articuladas lo que hace especialmente interesante la relación entre las colecciones Penta y los espacios contract. El número, la distancia, la altura y la disposición modifican la percepción de una misma lámpara, permitiendo que cada contexto sugiera una interpretación diferente.

Una luz que cambia con el espacio
En el universo Contract de Penta no emerge una estética distinta respecto a las colecciones de la marca, sino una escala de lectura diferente. Las lámparas conservan formas, materiales y detalles reconocibles, mientras que su relación con el entorno se renueva a través de configuraciones, repeticiones y combinaciones.
Desde una única lámpara de suspensión hasta una composición escenográfica, la luz decorativa adquiere así una dimensión más arquitectónica: mantiene su propia identidad, pero la pone en relación con el espacio que la acoge.